Contradiccion existencial

Estoy algo enfermo, con gripe, pero eso no me evito dejar de navegar por Taringa.

Donde leí estos dos textos:

Si les contara a mis amigos y familiares que tengo un amigo imaginario, lo primero que escucharía de ellos sería una carcajada, de eso estoy seguro -y tal vez me internarían en un hospital psiquiátrico-, por suerte o desgracia nunca he tenido uno, pero en los niños es común escuchar historias de ese tipo, amigos que aparecen de la nada y suplen algunas necesidades del infante: lo acompañan en la soledad, juegan con ellos, lo escuchan e incluso cuando el caso se extiende con los años, pueden llegar a ser consejeros. Las imágenes para ellos son tan claras, que llegan a describirlos detalladamente. Es un fenómeno bien estudiado en psicología y es tratado con bastante normalidad -en ciertos casos se debe controlar-. Yo no tengo amigos imaginarios, pero la gran mayoría de personas que conozco, aunque no lo ven de esa manera, sí.

Dios, Jesús, la Virgen o San Paquito son amigos imaginarios, y aun siendo no reales debo admitir que pueden llegar a ayudar a algunas personas tal como pasa con los niños.

Si bien la idea de Dios puede consolar a un enfermo terminal, por ejemplo, o la esperanza de vida en el cielo después de la muerte puede apaciguar el sufrimiento de un doliente, es en cierta medida huir de la realidad, como cuando el despechado se embriaga para olvidar sus penas o el indigente inhala pegante boxer para mitigar el hambre y el sueño. No es la manera correcta de afrontar los problemas.

El diccionario de la Real Academia Española define a la palabra imaginario como algo que solo existe en la imaginación, es una definición perfecta para Dios, para el amigo imaginario de millones de personas que aunque nunca han tenido contacto real y contundente, pueden describir ampliamente cómo es, lo que le gusta, lo que no le gusta, lo que quiere, lo que ordena e incluso lo que piensa.

Dios es tan imaginario, que muchas personas que creen en él tienen ideas distintas de su forma de ser, para algunos es completamente bueno y no rencoroso, para otros es un ser celoso que salva a algunos y condena a otros, para otros significa tantas cosas, que hasta en un pedazo de carbón lo pueden encontrar, el hecho de que Dios no sea común para toda la humanidad es un claro indicio de lo imaginario que es. Si alguno de los miles de dioses que hemos creado fuera real, sus devotos sin duda alguna obtendrían más beneficios que el resto de la población y sería algo tan difícil de ocultar que a la larga todos acabaríamos creyendo en él, pero la estadística demuestra que Dios no responde plegarias más allá de las probabilidades aleatorias de que sucedan y no hay ninguna diferencia notable en la suerte de los miembros de diferentes cultos.

Y:

Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta:

“¿Dios creó todo lo que existe?” Un estudiante contestó valiente: “Si, lo hizo.” “¿Dios creó todo?”, “Si señor, respondió el joven.”

El profesor contestó: “Si Dios creó todo, entonces hizo al mal, pues el mal existe, y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo.”

El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe Cristiana era un mito.

Otro estudiante levantó su mano y dijo: “¿Puedo hacer una pregunta, profesor?”

“Por supuesto”, respondió el profesor.
El joven se puso de pie y preguntó: “¿Profesor, existe el frío?”
“¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?”

El muchacho respondió: “De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El frío absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir como nos sentimos si no tenemos calor.”

“Y, ¿existe la oscuridad?” Continúo el estudiante.

El profesor respondió. “Por supuesto.”

El estudiante contestó. “Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en lo diferentes colores en que esta compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no existe: Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz.”

“¿Cómo puede saber cuán oscuro está un espacio determinado? Con base en las cantidades de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente.”

Finalmente, el joven pregunta al profesor: “señor, ¿existe el mal?”

El profesor respondió: “Por supuesto que existe, como lo mencione al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal.”

A lo que el estudiante respondió: “el mal no existe, señor, o al menos no existe por si mismo. El mal es simplemente la ausencia de Dios, es, al igual que en los casos anteriores un término que el hombre ha creado para describir la ausencia de Dios.”

“Dios no creó al mal. No es como la fe o el amor, que existen como existe el calor y la luz. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz.”

Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza se quedo callado.

El joven se llamaba Albert Einstein.

Dos textos muy interesantes a leer… de lo cual derivo una muy pobre pero compleja pregunta… ¿creer o no creer?

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